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Violación infantil, la tragedia que cada día incrementa alarmas en Colombia

Oscuridad, miedo y dolor, secuelas del abuso infantil. Fotografía: Pixabay.com

El pasado 30 de junio, se dio a conocer un nuevo hecho de abuso sexual de niños en un jardín en el nororiente de la ciudad de Medellín. En total, se han presentado 15 denuncias por el acto vil y ruin del presunto implicado, un auxiliar de nutrición, Ismael Darío Lopera, conocido como “Manolo”. 

Por: Ludys Sará

Lamentablemente en el país, son alarmantes las cifras de abuso infantil. Según un informe de la Fiscalía, en lo que va del 2021, hay 1.103 investigaciones por denuncias de abuso; violaciones y otros delitos sexuales, de los que han sido víctimas 1.181 menores de edad. También, se establece que en promedio por día han sido agredidos sexualmente 25 niños y adolescentes.


Acompañado de esto, está el hecho de que en algunos casos no se cree en primera instancia cuando se hacen las respectivas denuncias. Situación presentada por la madre de uno de los niños implicados en el asunto del jardín, quien manifiesta que su hijo le había informado a la profesora Trinidad Flórez, lo que estaba ocurriendo y ella no lo admitió. Mismo caso sucedió cuando la mamá del niño le habló al respecto, la maestra le insinúa que lo que buscaba era difamar el buen nombre del centro educativo, poniendo en duda lo manifestado por el pequeño y su progenitora. Es increíble y no aceptable  que ante un acto tan delicado y doloroso, alguien encargado del cuidado, la integridad y bienestar de los infantes, piense en el bien de la institución y no en el daño psicosocial causado al menor y a sus padres.  

En este caso específico del jardín, Centro Infantil Pequeños Exploradores B, hubo algunas alertas hasta que sucedió lo peor. Uno en particular salió a relucir en este nuevo escándalo narrado por la madre de otro niño: “que su hijo de escasos 4 añitos empezó a presentar ciertos comportamientos, razón por la que fue citada por la misma institución educativa, pero no trascendió lo que estaba ocurriendo”. Lo cual indica que en la situación no se hizo una rigurosa investigación para saber lo que realmente estaba afectando al menor. El detalle en la atención  es primordial y muchísimo más en estos actos aberrantes de violación infantil, porque varios casos se manifiesta a través de conductas inusuales a causa del abuso al que han sido sometidos.

Indignación, dolor y tristeza es lo único que se puede sentir ante semejante atrocidad. Niños menores de cinco años víctimas de acceso carnal violento, es un acto de inhumanidad que requiere de manera apremiante la protección para la primera infancia desde todos los ámbitos, y lograr que estos actos de crueldad no sigan destruyendo familias, sueños e ilusiones.

En medio de toda la barbaridad por violación infantil y después de tantos intentos fallidos, aparece una luz en el camino para intentar mermar el infortunio del abuso sexual en los menores. Desde el 6 de julio, entró en vigencia la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños, que indica una pena no menor de 50 años. Además, los delitos sexuales contra infantes son casos imprescriptibles; es decir, que pueden pasar 15 años o más e iniciarse una investigación en cualquier momento. 

Desafortunadamente, esta ley no aplica para el sujeto implicado en los hechos del jardín, porque no es retroactiva; es decir, solo podrá aplicarse a las personas que incurran en este delito a partir de la fecha en que se hizo efectiva la reglamentación, no antes. Y el presunto abusador cometió el delito previo a que se hiciera efectiva la norma, por lo tanto será juzgado por la anterior.

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