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La virtualidad en Colombia, nuevos retos para el sector educativo

Educación Virtual en tiempo de Covid-19. Fotografía Freepik.

Redacción: Luisa Arteaga

Investigación: Luisa Arteaga, Tatiana Amezquita, Pablo Castro. Semillero de Periodismo y Medios. Programa radial Ruta 63

Los estudiantes y maestros, mantienen la mejor actitud para la continuación de actividades académicas en lo que resta del año de forma virtual debido a lo ocasionado por el Covid-19.

En esta ocasión el programa radial Ruta 63 hizo énfasis en la modalidad virtual y su situación académica en la actualidad, evidenciando diversas opiniones.

Se realizaron encuestas dirigidas a estudiantes y docentes para conocer su opinión acerca de la educación virtual. Según el análisis se concluye que esta metodología puede ser o no óptima, dependiendo de la autonomía y responsabilidad de cada alumno. A pesar de los inconvenientes que trae consigo la modalidad, se ha llegado a acuerdos, por ejemplo, se permite entregar trabajos mediante un tiempo más justo, teniendo en cuenta las distintas dificultades que pueden presentarse en el proceso de su realización.

Por el contrario, Sofía Enciso, estudiante de la Universidad Santo Tomás, resalta la importancia de la salud mental, que, a causa de la saturación por trabajos y falta de organización en instituciones públicas, se ha visto afectada. Siendo importante la ejecución de instrumentos que evalúen la salud emocional de cada miembro que forme parte de las instituciones, además de realizar actividades que mantengan y permitan interacciones sociales.

De manera puntual, quienes han logrado con mayor facilidad e inmediatez implementar los contenidos diseñados para cada clase son las instituciones privadas. Evidenciando que Colombia no se encontraba preparada para asumir semestres académicos de manera virtual o remota. Según cifras de la ONU, en Latinoamérica más de 156 millones de estudiantes se vieron obligados a cancelar clases e incluso aplazar semestres, debido a la crisis sanitaria y las consecuencias que consigo ha traído.  

Por el contrario, es una oportunidad para investigar, desarrollar y fortalecer procesos de aprendizaje. Los retos que se asumieron por el Covid-19, permite evidenciar el rol que cumple cada miembro académico, ya sea escuela o universidad, pública y privada, reconfigurar posibles falencias y avanzar en busca de mayor calidad, dinamismo y oportunidad para todos. 

Jaime Cristancho, Magíster en Marketing Digital y Medios Sociales, explica la diferencia entre clases remotas y virtuales, ejemplificando el modo de trabajo del primer semestre 2020, llevado a cabo de manera conductista, en otra palabras, un sujeto calificado dicta cátedra y los estudiantes están limitados a solo prestar atención, contrario al semestre actual, en donde se lleva a cabo la clase con la participación de los integrantes, caracterizada por ser horizontal y autónoma.

En definitiva, lo que más se extraña es “la interacción entre todos en los espacios de clases, el acompañamiento y salidas que aportan al crecimiento profesional”, así lo afirma Carlos Rodríguez, pedagogo de inglés. Pese a las dificultades existentes, la migración obligatoria del sector educativo a espacios tecnológicos y el aislamiento social, se mantiene una actitud positiva y disposición de adaptación al cambio. Simultáneamente, se está a la expectativa del deber que se tiene como ciudadanos, cuidar de sí mismos y de quienes se encuentran en el mismo entorno.

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