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La educación virtual, el modelo de desigualdad en América Latina

Un nuevo modelo de enseñanza y aprendizaje, la educación virtual. Fotografía Freepik.

Redacción: Laura Yulieth Coronado Florez

Investigación: Juliana Sánchez, Natalia Guarín, Estefania Rubio, Laura Coronado. Semillero de Periodismo y Medios. Programa radial Ruta 63

La educación virtual se ha convertido en el nuevo modelo de aprendizaje y enseñanza en el mundo. Pero también, ha sido la puerta para para impulsar el crecimiento en el sector de la ciencia, la economía y la industria tecnológica.

El programa radial Ruta 63 presentó el tema de la educación virtual como nuevo modelo de aprendizaje en Colombia y Latinoamérica, evidenciando los retos de transformación, adaptación y ampliación que se requiere para el campo de la educación.  

Debido a la actual coyuntura por la llegada del Covid-19, varios niños, jóvenes y docentes de América Latina han tenido que adaptarse a la nueva realidad del modelo de la educación virtual, las clases en línea llegaron para marcar un antes y un después en la educación en los colegios y universidades.

Hay que recalcar que, este modelo de educación virtual ha estado siempre presente en las diferentes áreas de la pedagogía, Japón por ejemplo, se ha destacado por tener uno de los mejores estándares en la educación , debido al alto porcentaje de inversión en tecnología, ya que cuenta con un sistema organizado y un currículum académico estandarizado que se aplica en cada institución del país. 

Por otra parte, Holanda es otro de los países que comenzó a implementar desde al año 2013 un modelo “ para la nueva era” producido por Steve Jobs, en el que expone un idea de aprendizaje autónomo, en el que se pretende establecer metas por parte del estudiante, guiado por su maestro, así mismo, este sistema reúne la informática como parte fundamental dentro del currículo académico, esto con el fin de que los alumnos logren acceder a un contenido multimedia, interactivo y  lúdico que favorezca su aprendizaje, al mismo tiempo que se fomente la comunicación entre maestros y estudiantes a través del uso de las nuevas tecnologías.

Por otro lado, en Latinoamérica ha comenzado a tomar mayor fuerza y se está implementado como un papel fundamental al servicio de la educación, pero a pesar de los grandes esfuerzos por introducir o ampliar las modalidades de educación a distancia en países como Argentina, México, Chile, entre otros,  existe un déficit  de desigualdad social  en las brechas digitales, tales como es el caso de Colombia, pues el impacto del Covid-19 ha profundizado la discrepancia entre lo rural y lo urbano, donde niños, niñas y adolescentes no cuentan con acceso a internet, equipos tecnológicos o material de aprendizaje, según los datos más recientes del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), que señalan que en el país hay cerca de 21,7 millones de personas que cuentan con acceso a internet, frente a 23,8 millones que están en las zonas más apartadas y no tienen este beneficio.

Según Fredy Ayala, profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad Distrital y la Universidad Gran Colombia “La ola virtual ha dejado varios factores de adaptación y acceso a plataformas para hacer la clase, además de proporcionar materiales para hacer la tarea, el trabajo o el examen, también influye mucho el lugar de trabajo, en este caso es un espacio en el usted precisamente esta recibiendo la clase y que de una u otra manera influye. 

Luego de los últimos datos del índice de Distribución de Recursos de los Fondos de Desarrollo Local (IDR-FDL) 2017-2020, de la Secretaría Distrital de Planeación y Alcaldía Mayor de Bogotá, el porcentaje de personas por necesidades básicas insatisfechas, son Ciudad Bolívar con (14,5%), Suba ( 9,90%), Rafael Uribe Uribe con (7,91%) y San Cristóbal con (7,46%) incluyendo entre las necesidades, el derecho a recibir educación. Desde los colegios hasta la universidad, las clases en línea llegaron sin previo aviso y están para quedarse y los sistemas escolares de América Latina tienen que estar preparados para la educación virtual en términos de equipamientos, capacitación docente y adaptación de nuevos currículos escolares.

No todos tenemos las mismas condiciones, no todos tienen un escritorio, no todos tienen el mismo equipo tecnológico; no todos tienen las mismas condiciones tecnológicas, sociales y económicas para compartir, es decir que, todas estas caras, como los lugares, las plataformas y los computadores dependen de ciertas circunstancias”. dijo el docente. En esta medida, la forma de implementar una clase en la actualidad, está arraigado enteramente de las condiciones del docente y de los estudiantes, “hay que tener un buen internet, y el que no tiene un buen internet pues se le va a dificultar acceder a este tipo de cosas, por eso yo creería que en este tipo de escenarios se presenta cierta desigualdad” reiteró el maestro.

Mientras continúe la crisis sanitaria en el mundo, se estima que seguirá dejando grandes pérdidas en retrocesos importantes de la economía y en torno a la pobreza, pero también indica que los recursos tienen que ser más sostenibles y suficientes para enfrentar la demanda en los medios tecnológicos en los lugares donde nunca llegaron incluso en tiempos de “prosperidad” económica, para garantizar la continuidad del aprendizaje, enfocada por los criterios de equidad e igualdad.

La educación virtual en América Latina.
Fotografía Cepal,Unesco,Gráfico: LR-AL.

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