Un dron cargado con aproximadamente 258 gramos de material explosivo tipo C4 fue localizado el pasado 6 de mayo a menos de seis kilómetros del Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) y cerca del aeropuerto El Dorado en Bogotá. Las autoridades confirmaron que este dron presentaba una adaptación no convencional con un sistema de guiado por fibra óptica, una modalidad que busca evadir los inhibidores electrónicos.
Redactado por Joseph D. Chacón Q.
El hallazgo del dron y la alerta de inteligencia
El dron fue encontrado en horas de la tarde del 6 de mayo en inmediaciones del río Bogotá. Según fuentes oficiales, la operación que llevó al descubrimiento del dron se originó a partir de información suministrada por la Fiscalía de Popayán, que entregó coordenadas precisas sobre un posible punto de lanzamiento en Bogotá. Con esos datos, unidades de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) y la Policía Nacional desplegaron equipos de inteligencia y rastreo en la zona.

Foto: Portafolio
En el lugar señalado, las autoridades encontraron un «cambuche» improvisado y, tras labores de correlación de imágenes, localizaron el dron junto a la batería y la carga explosiva, que estaban separadas del fuselaje aparentemente para dificultar su detección. El dispositivo fue hallado a aproximadamente 5,4 kilómetros de la rampa militar de CATAM, una base estratégica para las operaciones aéreas del país.
Características técnicas del dron: fibra óptica y 258 gramos de C4
La inspección técnica del dron reveló una compleja adaptación artesanal que encendió las alertas entre los expertos en seguridad. De acuerdo con las autoridades, el dron contaba con un sistema de guiado mediante fibra óptica, una modalidad poco común que, según especialistas, permite evadir los sistemas de inhibición electrónica que protegen infraestructuras críticas.

Foto: Blu Radio
El dron estaba acondicionado para transportar una carga explosiva improvisada compuesta por tubería plástica, cableado especial y un carrete de fibra óptica conectado al sistema de guiado. El explosivo estaba contenido en un tubo de PVC con un detonador improvisado fabricado con una jeringa, y contenía aproximadamente 258 gramos de material tipo C4, considerado de alto poder destructivo.
Durante la inspección, la batería del dron se halló apartada del cuerpo principal, lo que sugiere una preparación cuidadosa para el ensamblaje final en el sitio de lanzamiento. Esta configuración separada de los componentes indica que el dron estaba en proceso de ser preparado para su uso.
Desactivación del artefacto y cadena de custodia
Una vez localizado el dron, se activó de inmediato el protocolo de seguridad. Unidades antiexplosivos de la Policía Nacional, pertenecientes al grupo GRATE, ejecutaron la desactivación controlada del artefacto, evitando cualquier intento de detonación que pudiera haber causado graves consecuencias en una zona estratégica de la capital.

Foto: Telemedéllin
Posteriormente, los elementos del dron fueron entregados al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía para la apertura de los actos urgentes y asegurar la cadena de custodia de la evidencia. El material incautado será sometido a análisis periciales como parte de la investigación en curso.
Antecedentes recientes: otros drones explosivos en Popayán y Apiay
Este dron hallado en Bogotá no es un caso aislado. Las autoridades recordaron que el pasado 25 de abril ya se habían registrado hallazgos similares en Popayán, Cauca, y en la base de Apiay, en Villavicencio, donde fueron neutralizados artefactos de características parecidas. Estos eventos evidencian un patrón preocupante en el uso de drones.

Foto: La Silla Vacía
Expertos en seguridad advierten que este tipo de tecnología representa un desafío creciente, ya que permite ataques a distancia con mayor precisión y menor riesgo para los responsables, en comparación con métodos tradicionales.
Fortalecimiento de la seguridad en Bogotá tras el hallazgo del dron
Tras el descubrimiento de este dron, las autoridades mantienen reforzadas las labores de inteligencia y control en Bogotá. La presencia de un dispositivo de estas características a tan corta distancia de una instalación militar estratégica como CATAM, y cerca del aeropuerto El Dorado, ha encendido las alarmas.

Foto: LA Times
El dron fue localizado a aproximadamente 5,4 kilómetros de la rampa militar de CATAM, lo que representa una distancia operativamente significativa para un dispositivo de este tipo. Las autoridades continúan con las labores de inteligencia para determinar el objetivo exacto que se pretendía atacar con este dron, así como para identificar a todos los responsables de su preparación y lanzamiento.
Por ahora, la investigación permanece en manos de la Fiscalía y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, mientras la ciudadanía espera respuestas sobre cómo un artefacto de esta naturaleza pudo llegar tan cerca de puntos neurálgicos de la capital sin ser detectado a tiempo. El caso también ha reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer los sistemas de inhibición electrónica en instalaciones estratégicas y de incrementar la vigilancia en las zonas aledañas a bases militares y aeropuertos.
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