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Redactado por: Elkin Carbonó
La polarización política se ha convertido en uno de los principales fenómenos que marcan la campaña presidencial de 2026 en Colombia. La primera vuelta electoral entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella refleja una creciente división política y emocional dentro de la sociedad.
La polarización política: un fenómeno estudiado por la academia
La polarización política es un fenómeno en el que la opinión pública se aleja del centro ideológico y se agrupa hacia los extremos opuestos, dividiendo a la sociedad en facciones irreconciliables. Bajo esa definición, el debate público se organiza en torno a emociones, identidades y conflictos, que son capitalizados por los candidatos.
Los investigadores Shanto Iyengar, Yphtach Lelkes y Sean Westwood han desarrollado estudios sobre la denominada “polarización afectiva”, un concepto que describe cómo los ciudadanos no solo se identifican con una postura política, sino que también desarrollan sentimientos de rechazo hacia quienes apoyan opciones contrarias.
En el artículo The Origins and Consequences of Affective Polarization in the United States (2019), los autores concluyeron que las diferencias partidistas pueden convertirse en identidades sociales capaces de influir en las relaciones personales, la confianza institucional y la percepción de los adversarios políticos.
Por su parte, el politólogo Morris Fiorina, en su libro Culture War? The Myth of a Polarized America (2005), argumentó que la polarización suele ser más visible entre las élites políticas que entre la ciudadanía en general.
Según su análisis, los líderes partidistas tienden a adoptar posiciones más extremas que el promedio de los votantes, contribuyendo a la percepción de una sociedad profundamente dividida.
En el contexto de Colombia, la polarización política ha sido objeto de estudio por parte de investigadores de la Universidad de los Andes, que identificaron en el informe Política y polarización en Colombia que el proceso de paz con las FARC y el plebiscito de 2016 marcaron un punto de inflexión en la conformación de bloques políticos cada vez más distantes.
La polarización en la campaña presidencial de 2026
La contienda presidencial entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella ha puesto nuevamente el fenómeno de la polarización en el centro del debate público.
Tras la primera vuelta presidencial, el escenario político colombiano quedó dividido entre dos proyectos con visiones diferentes sobre temas fundamentales para el país.
Mientras la campaña de Iván Cepeda ha defendido propuestas relacionadas con reformas sociales, fortalecimiento de programas estatales y continuidad de algunos cambios impulsados durante los últimos años, Abelardo de la Espriella ha centrado su discurso en temas como seguridad, fortalecimiento institucional, crecimiento económico y reducción de gastos estatales.
Estas diferencias programáticas han generado un debate intenso entre los seguidores de ambas campañas, especialmente en redes sociales.

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La polarización afectiva y el voto emocional
Uno de los conceptos más utilizados actualmente para explicar los procesos electorales es el de polarización afectiva.
Según las investigaciones de Iyengar y otros académicos de Stanford University, este fenómeno ocurre cuando las personas desarrollan vínculos emocionales con determinados sectores políticos y sentimientos de rechazo hacia quienes apoyan opciones distintas.
En estos escenarios, los votantes pueden tomar decisiones no solamente por afinidad con un programa de gobierno, sino también por oposición a un candidato o movimiento político rival.
Este fenómeno puede observarse en la actual campaña presidencial colombiana, donde buena parte del debate gira más en torno a las diferencias entre los proyectos políticos de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella que a las propuestas concretas de cada candidato.
La consecuencia es que algunos ciudadanos terminan definiendo su voto a partir de percepciones emocionales o narrativas de confrontación, más allá de las propuestas concretas de gobierno.
Redes sociales y amplificación de la polarización
Las redes sociales se han convertido en uno de los principales escenarios del debate político contemporáneo. Plataformas como Facebook, X, Instagram y TikTok permiten una circulación inmediata de información, opiniones y contenidos electorales, transformando la manera en que los ciudadanos consumen noticias y participan en la discusión pública.
El impacto de estas plataformas en la polarización política ha sido estudiado por diversos centros académicos. Una de las investigaciones más citadas es Exposure to Ideologically Diverse News and Opinion on Facebook, publicada en la revista científica Science por los investigadores Eytan Bakshy, Solomon Messing y Lada Adamic.
El estudio concluyó que tanto los algoritmos como las decisiones de los propios usuarios influyen en la exposición a contenidos políticos afines, reduciendo en algunos casos el contacto con opiniones diferentes.
En el marco de las elecciones presidenciales colombianas de 2026, la campaña entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella ha tenido en las redes sociales su principal campo de batalla. Videos, transmisiones en vivo, publicaciones virales y debates de opinión en TikTok circulan diariamente entre millones de usuarios, convirtiendo estos espacios en uno de los principales escenarios de confrontación electoral.
¿Es negativa la polarización?
Desde la perspectiva académica, la polarización no siempre es considerada un fenómeno exclusivamente negativo. La existencia de diferencias ideológicas forma parte de cualquier sistema democrático y permite que los ciudadanos elijan entre distintas alternativas políticas.
Sin embargo, investigadores como Lilliana Mason advierten que cuando las divisiones políticas se convierten en conflictos emocionales profundos, pueden surgir dificultades para la convivencia democrática, el diálogo y la construcción de consensos.
En esos casos, los ciudadanos dejan de debatir únicamente ideas o propuestas y comienzan a percibir a sus adversarios políticos como amenazas permanentes.
Un fenómeno que marcará la segunda vuelta
A pocas semanas de la elección definitiva, la polarización se mantiene como uno de los elementos centrales de la campaña presidencial colombiana.
La disputa entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella no solo representa una competencia electoral por la Presidencia de la República. También refleja la existencia de visiones distintas sobre el rumbo político, económico y social del país.
Los expertos coinciden en que el resultado de la segunda vuelta dependerá en gran medida de la capacidad de ambos candidatos para movilizar votantes y con ello atraer sectores independientes y convencer a quienes aún no han tomado una decisión.
Mientras tanto, la polarización continuará siendo una de las palabras más repetidas en el debate público colombiano, un concepto que la academia lleva décadas estudiando y que hoy ocupa un lugar protagónico en la discusión sobre el presente y el futuro de la democracia en Colombia.
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