Las autoridades venezolanas confirmaron que los terremotos registrados el 24 de junio dejan 589 fallecidos, 2.980 heridos y más de 50.000 desaparecidos. Equipos de rescate de 16 países continúan las labores de búsqueda mientras el Gobierno mantiene la emergencia nacional.
Redactado por Alexandra Barrios
Venezuela continúa enfrentando una de las mayores emergencias de su historia reciente tras los terremotos registrados el pasado miércoles 24 de junio. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó este viernes que el balance oficial ascendió a 589 personas fallecidas y 2.980 heridos, mientras las autoridades mantienen la búsqueda de más de 50.000 personas reportadas como desaparecidas.
La magnitud del desastre también se refleja en el número de afectados. De acuerdo con las cifras oficiales y estimaciones de organismos internacionales, cerca de 6,76 millones de personas han sufrido las consecuencias de los sismos en distintas regiones del país, donde continúan las labores de rescate, atención médica y restablecimiento de los servicios básicos.
Mientras los equipos de emergencia trabajan para localizar sobrevivientes entre los escombros, el Gobierno venezolano mantiene vigente la emergencia nacional y coordina la llegada de ayuda internacional procedente de 16 países.
Cómo ocurrieron los terremotos que sacudieron a Venezuela
La emergencia comenzó la tarde del miércoles 24 de junio con dos fuertes terremotos registrados con apenas 39 segundos de diferencia. El primer movimiento telúrico, de magnitud 7,2, ocurrió a las 6:04 p. m. (hora local) y tuvo su epicentro en el estado Yaracuy, a una profundidad aproximada de 20,3 kilómetros.

Poco después se registró un segundo terremoto, de magnitud 7,5, con una profundidad cercana a los 10 kilómetros, condición que incrementó considerablemente la intensidad de las sacudidas y los daños en superficie.
Foto: EFE
Desde entonces, las autoridades han contabilizado 214 réplicas, situación que mantiene la alerta entre la población y obliga a suspender temporalmente algunas operaciones de búsqueda debido al riesgo de nuevos derrumbes.
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Solo durante este viernes 26 de junio, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó múltiples movimientos telúricos en distintas regiones del país. La réplica de mayor magnitud ocurrió a las 00:19 (hora local), alcanzando los 4,5 Mw, con epicentro a 30 kilómetros al noreste de San Felipe. Posteriormente, a las 07:07 de la mañana, se registró otro sismo de magnitud 3,2, localizado a 4 kilómetros al noroeste de Naiguatá y a 20 kilómetros de La Guaira, mientras los organismos de protección civil mantenían el monitoreo permanente de la actividad sísmica.
Además, durante la madrugada y la mañana se reportaron decenas de réplicas adicionales, con magnitudes entre 2,1 y 3,8, principalmente en las zonas de San Felipe, La Guaira, Los Caracas y San Carlos.
El sistema de alertas sísmicas de Google envió notificaciones a millones de dispositivos Android segundos antes del primer movimiento, permitiendo que parte de la población buscara refugio. Sin embargo, las autoridades señalaron que la limitada preparación frente a este tipo de fenómenos redujo el impacto positivo de esa advertencia.
Ante la continuidad de la actividad sísmica, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y otros funcionarios reiteraron el llamado a la población para mantener la calma, seguir las recomendaciones de los organismos de emergencia y mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales, mientras los equipos nacionales e internacionales continúan las labores de rescate en las zonas afectadas.
La Guaira y Caracas concentran los mayores daños
El estado La Guaira fue declarado oficialmente zona de desastre, al convertirse en una de las regiones más golpeadas por los terremotos. Las autoridades informaron que más de 100 edificios colapsaron completamente, dejando aproximadamente 70.000 familias afectadas. Ante la magnitud de los daños, el Gobierno ordenó la militarización del estado para garantizar la seguridad, facilitar el ingreso de maquinaria pesada y apoyar las labores de rescate.

Foto: CNN
Entre las estructuras destruidas se encuentra el Hotel Eduard’s, mientras que el Aeropuerto Internacional de Maiquetía permanece fuera de operación debido a los daños estructurales sufridos durante los movimientos telúricos. En Caracas, los sectores de Los Palos Grandes y Altamira registraron derrumbes de edificios residenciales y comerciales, con personas atrapadas bajo los escombros y operaciones de rescate que continúan desarrollándose.
Los servicios básicos y el sistema de salud continúan afectados
Los terremotos también ocasionaron daños significativos en la infraestructura crítica del país. Miles de personas permanecen sin acceso regular a electricidad, internet y telefonía, mientras que el suministro de gas natural fue suspendido de manera preventiva para reducir el riesgo de explosiones. Las afectaciones en las redes de transporte y comunicaciones han dificultado el desplazamiento de los organismos de emergencia y la distribución de ayuda humanitaria hacia las zonas más afectadas.

Foto: EFE
La situación también ha generado una fuerte presión sobre el sistema hospitalario venezolano. Diversos centros asistenciales trabajan por encima de su capacidad y continúan atendiendo pacientes en estacionamientos y espacios abiertos debido a la saturación de las salas de urgencias. Testigos reportan además escasez de insumos médicos básicos, como gasas, anestésicos y antisépticos, lo que ha obligado a priorizar la atención de los casos más graves mientras llegan suministros internacionales.
La ayuda internacional continúa llegando a Venezuela
La respuesta internacional se ha fortalecido con la llegada de equipos especializados de búsqueda y rescate procedentes de 16 países, que trabajan junto a los organismos venezolanos para localizar sobrevivientes y atender a la población afectada.
España envió un contingente de la Unidad Militar de Emergencias (UME) integrado por 59 militares y ocho perros especializados en la búsqueda de personas atrapadas. Estados Unidos desplegó un Equipo de Asistencia para Respuesta a Desastres (DART), además de un avión militar C-17 Globemaster III, bajo la supervisión del general Kevin J. Jarrard, del Cuerpo de Marines. India puso en marcha la Operación Amistad, mediante la cual envió 35 toneladas de medicamentos, equipos médicos y un hospital de campaña para apoyar la atención de los heridos.
Asimismo, México, El Salvador, Suiza, Italia, Chile, entre otros países, mantienen equipos de rescate y personal especializado operando en distintas zonas del territorio venezolano.

Foto: Getty Images
En el caso colombiano, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) activó protocolos de cooperación y envió brigadas especializadas para apoyar las labores de búsqueda y rescate junto a los equipos internacionales. La emergencia también ha impactado a familias con vínculos entre ambos países.
Gobierno descarta una amenaza de tsunami
Tras los terremotos, las autoridades emitieron inicialmente una alerta preventiva de tsunami para algunos sectores del Caribe y las costas venezolanas. Sin embargo, esa advertencia fue cancelada poco tiempo después.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, aseguró que actualmente no existe ninguna amenaza de tsunami y calificó como falsas las versiones difundidas en redes sociales sobre un supuesto riesgo para las zonas costeras. Las autoridades reiteraron el llamado a consultar únicamente la información publicada por los canales oficiales para evitar la propagación de rumores durante la emergencia.
Continúan las labores de búsqueda mientras inicia la reconstrucción
Aunque las operaciones de rescate siguen siendo la prioridad, el Gobierno venezolano anunció la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares destinado a las primeras fases de reconstrucción de las zonas afectadas.
Al mismo tiempo, empresas como Starlink comenzaron a ofrecer acceso gratuito a internet en algunos sectores donde las redes de telecomunicaciones permanecen fuera de servicio, con el objetivo de facilitar la comunicación entre las comunidades y los organismos de emergencia.
Las autoridades insistieron en mantener despejadas las principales vías de acceso para permitir el tránsito de ambulancias, maquinaria pesada y convoyes humanitarios que continúan llegando a las regiones más afectadas.
Con 589 personas fallecidas, 2.980 heridos, más de 50.000 desaparecidos y cerca de 6,76 millones de afectados, Venezuela enfrenta una emergencia de gran magnitud que mantiene movilizados a organismos nacionales e internacionales en una carrera contrarreloj para encontrar sobrevivientes y atender las necesidades de la población.
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