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Panjshir, última provincia afgana que resistía a los talibanes, ha caído

La provincia de Panjshir fue el último territorio de Afganistán que los talibanes tienen bajo control. Foto Pixabay.

En el Valle de Panjshir un grupo de rebeldes se mantuvo en pie durante meses contra el poder talibán, siendo el último lugar en resistencia, hasta hace pocas horas.

Redactado por: Daniel Di Ridolfo

La Resistencia Panjshir o Frente de Resistencia Nacional, heredera de la Alianza Norte, fue el último bastión militar en oposición a los talibanes en Afganistán. Estos se mantuvieron en resistencia en el Valle de Panjshir, al norte de Kabul, capital afgana, contra un ataque talibán que duró semanas activo, que buscaba acabar con toda resistencia a su régimen en el territorio y así instaurar finalmente su gobierno en todo el país.

Los talibanes afirmaban hace días que el 90% del país ya estaba bajo su poder luego de la ofensiva realizada en el presente año,  posterior al retiro de las tropas estadounidenses en el país centroasiático. Sin embargo, el Valle de Panjshir seguía sin ceder. Allí se había formado un grupo de militares opuestos al nuevo régimen fundamentalista bajo la iniciativa y liderazgo de Ahmad Masud, hijo del histórico Ahmad Shah Masud, líder militar y polémico mártir afgano que luchó contra la ocupación soviética en los 80 y contra los talibanes en su ascenso al poder en los 90 con la conformación de la Alianza Norte, un grupo subversivo militar enemigo del gobierno talibán.

El Valle de Panjshir había sido históricamente un terreno inconquistable en la historia, pues ninguna fuerza extranjera ni talibán han podido reclamar como suya. En la zona viven alrededor de 100.000 personas, aunque no se conoce con exactitud el número de combatientes que llegaron a entrar en batalla en la zona, debido a que muchos militares del ejército afgano, antiguos miembros de la Liga Norte y varios voluntarios se unieron a la resistencia de Masud, que también contaba con el apoyo de Amrullah Saleh, ex vicepresidente y actual presidente autoproclamado de Afganistán, luego de la huída y dimisión de Asraf Ghani ex mandatario del país hasta la avanzada talibán el 15 de agosto de este año.

Desde hace semanas los talibanes habían tenido fuerte presencia militar en todas las provincias que rodean al Valle de Panjshir, y habían cortado los suministros y las telecomunicaciones móviles y de internet de la resistencia, para acelerar la rendición. Pocos días antes del final de esta batalla, las agencias de noticias afganas Shamshad y Tolo reportaron una celebración militar por la conquista de Panjshir, en la que se dispararon balas al cielo para celebrar la conquista de todo el territorio nacional, evento donde las balas perdidas hirieron y mataron a varias personas en Kabul. Sin embargo, horas después se comentó que la celebración de este viernes en la noche se debía a los avances en Panjshir, mas no a la victoria total. Los talibanes afirman haber conquistado cuatro de los ocho distritos de esta provincia en ese momento.

El portavoz de los rebeldes Fahim Dashti, caído recientemente en combate, negó las informaciones dadas por los talibanes y, en cambio,  afirmó que seguían de pie y sin ceder territorio. La versión de la resistencia era muy difícil de conseguir, y se mantuvo bastante silenciada debido a la interrupción de telecomunicaciones en la zona. La versión que circulaba por parte de la resistencia, sin confirmar, era de 1.500 bajas talibanes y su retirada a vehículos militares humvees. Asimismo, afirmaban que la situación estaba completamente bajo control. Además, hubo por varios días información cruzada donde Amrullah Saleh había huido del país, mientras que la resistencia negaba este hecho. Recientemente, se rumora que Saleh se encuentra en Tayikistán.

Los talibanes anunciaron su victoria en Panjshir con videos en el centro de la región y alzando su bandera, además de mostrarse con helicópteros militares y otros armamentos antiguamente en manos de la resistencia, además de la confirmación de la muerte de varios cabecillas de los subversivos. El grupo de Masud, en cambio, afirma que aún no han perdido la batalla, y que los talibanes han contado con apoyo aéreo Pakistaní.

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