Redactado por Gabriela Espinosa
El irrespeto por las señales de tránsito, la circulación por andenes y las maniobras peligrosas afectan la convivencia entre ciclistas, peatones y conductores. Las autoridades recuerdan que quienes utilizan bicicleta deben cumplir las normas de tránsito.
Bogotá, 26 de octubre de 2026. La convivencia vial en Bogotá continúa siendo un desafío para quienes se movilizan por la ciudad. Aunque la bicicleta es una alternativa de transporte que contribuye a la movilidad sostenible, algunas conductas irresponsables de sus usuarios pueden generar conflictos y situaciones de riesgo para peatones y otros actores viales.
Entre los comportamientos que generan preocupación se encuentran el paso por semáforos en rojo, la circulación por andenes destinados exclusivamente a los peatones, los adelantamientos sin precaución y el uso de elementos distractores al desplazarse. Estas acciones pueden dificultar la movilidad y aumentar el riesgo de accidentes, especialmente en zonas con alta circulación de personas.
La corresponsabilidad vial consiste en reconocer que todas las personas que utilizan las vías públicas tienen obligaciones para proteger su propia integridad y la de los demás. Por esta razón, los ciclistas deben conocer las normas que regulan su circulación y comprender que el uso de la bicicleta no los exime de respetar las señales de tránsito.
Las normas que deben cumplir los ciclistas

Foto: EL TIEMPO
El Código Nacional de Tránsito, establecido mediante la Ley 769 de 2002, contempla disposiciones para quienes se movilizan en bicicleta. Los artículos 94 y 95 establecen obligaciones relacionadas con la circulación, la seguridad y el respeto por los demás usuarios de las vías.
Entre ellas se encuentran respetar las señales de tránsito, utilizar los espacios permitidos y evitar circular por andenes destinados exclusivamente a los peatones. Asimismo, los ciclistas deben contar con elementos de iluminación y dispositivos reflectivos en las condiciones establecidas por la legislación.
Lea también: Monsieur Periné en Bogotá: fecha de sus conciertos y top 5 de sus mejores canciones
Los peatones también pueden verse afectados
Uno de los conflictos que puede presentarse en las calles de Bogotá ocurre cuando algunos ciclistas utilizan los andenes para evitar la congestión vehicular o buscar una ruta alternativa. Esta práctica puede poner en riesgo a los peatones, quienes tienen derecho a transitar por estos espacios con seguridad.
Sin embargo, la responsabilidad de la seguridad vial no recae exclusivamente en quienes utilizan bicicletas. Los conductores de automóviles, motocicletas y vehículos de transporte público también deben respetar las señales, mantener distancias seguras y proteger a los actores más vulnerables.
La seguridad vial continúa siendo una prioridad

Foto: EL PAIS
La Secretaría Distrital de Movilidad informó el 18 de marzo de 2026 que 133 personas habían fallecido en siniestros viales en Bogotá entre el 1 de enero y el 18 de marzo de ese año. Según el reporte, los motociclistas representaban el 44 % de las víctimas fatales, los peatones el 38 % y los ciclistas el 15 %.
Estas cifras evidencian la vulnerabilidad de diferentes actores viales, pero no permiten concluir que las muertes hayan sido causadas por comportamientos irresponsables de los ciclistas. Para determinar las causas de cada siniestro se requiere analizar los registros y las investigaciones correspondientes.
Para conocer la magnitud de estas conductas, sería necesario revisar cifras recientes de comparendos y reportes de la autoridad de tránsito. También resulta útil escuchar a peatones y ciclistas, mediante entrevistas verificables, para describir experiencias concretas sin presentar casos aislados como una tendencia general.
Educación y respeto para compartir las vías

FOTO: Caracol Radio
La educación vial es una herramienta para mejorar la convivencia en Bogotá. Respetar los semáforos, señalizar las maniobras, utilizar luces durante la noche y dar prioridad a los peatones son acciones que pueden contribuir a prevenir accidentes.
El desafío de la ciudad consiste en promover una movilidad sostenible en la que todos los usuarios asuman sus responsabilidades. La bicicleta ofrece beneficios para los desplazamientos urbanos, pero su utilización debe estar acompañada del respeto por los demás y por las reglas de circulación.
Fortalecer la corresponsabilidad vial no significa desincentivar el uso de la bicicleta, sino promover una convivencia en la que peatones, ciclistas y conductores puedan compartir el espacio público con seguridad.
Síguenos en Instagram y mantente informado de las noticias que están haciendo historia. ¡Construyamos juntos el debate sobre los hechos más significativos!













