Redactado por Juan Sebastián Camacho
Cúcuta, Norte de Santander, enfrenta una jornada de violencia tras el asesinato de Miguel Armando Castellanos Serrano, exsecretario de Gobierno y precandidato a la Alcaldía, ocurrido durante la noche del lunes 26 de octubre de 2026, y la detonación de una carga explosiva en el sector fronterizo de El Escobal, registrada en la mañana del martes 27 de octubre. El homicidio se produjo en el Anillo Vial Occidental, mientras que la explosión dejó al menos tres personas heridas, entre ellas un integrante de la Policía Nacional.
Los dos acontecimientos motivaron el despliegue de unidades policiales y especializadas, así como el anuncio de recompensas económicas para obtener información que permita identificar y capturar a los responsables. Las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer las circunstancias de ambos hechos y determinar si existe alguna relación entre los ataques.
Homicidio de Miguel Armando Castellanos Serrano en Cúcuta
El asesinato de Miguel Armando Castellanos Serrano ocurrió en inmediaciones del barrio El Pórtico, cerca de una estación de servicio ubicada sobre el Anillo Vial Occidental de Cúcuta. De acuerdo con los reportes preliminares, el dirigente político se movilizaba en una camioneta junto a su hijo de 12 años, a quien acababa de recoger de sus actividades.
Las primeras versiones de la investigación indican que los atacantes habrían utilizado una maniobra para provocar que Castellanos Serrano descendiera del vehículo. Según estos reportes, una motocicleta impactó deliberadamente la camioneta, simulando un accidente de tránsito. Cuando el exfuncionario bajó para atender la situación, un hombre armado se aproximó y varios agresores le dispararon en repetidas ocasiones. El dirigente murió en el lugar de los hechos.
Las autoridades buscan establecer cómo se organizó el ataque, identificar a las personas que participaron y determinar los motivos del homicidio. Uno de los aspectos que forma parte de las circunstancias conocidas del caso es que Castellanos Serrano tenía antecedentes de amenazas por parte de estructuras criminales que operan en la región.
El exfuncionario era mayor retirado de la Policía Nacional y, según la información suministrada, contaba con un esquema de seguridad. Sin embargo, minutos antes del ataque habría solicitado a su escolta personal que se retirara a descansar, por lo que se encontraba sin ese acompañamiento cuando ocurrió el crimen. Esta circunstancia deberá ser analizada dentro de la investigación, sin que por sí sola permita establecer si los responsables conocían sus movimientos o aprovecharon deliberadamente esa situación.

Foto de El País
Perfil político y trayectoria de Miguel Armando Castellanos Serrano
Castellanos Serrano se desempeñó como secretario de Gobierno de Cúcuta hasta comienzos de 2026, cuando dejó el cargo para avanzar en sus aspiraciones políticas. Después de su salida de la administración municipal, comenzó actividades de precampaña con miras a presentar su candidatura a la Alcaldía en las elecciones territoriales de 2027.
Su asesinato se produjo antes de la contienda electoral en la que buscaba participar. No obstante, las circunstancias conocidas hasta el momento no permiten concluir que el crimen tuviera motivaciones políticas. Las autoridades deberán establecer si las amenazas que había recibido estaban relacionadas con el homicidio y si existieron seguimientos previos, además de identificar a los autores materiales y a quienes eventualmente hubieran participado en la planeación del ataque.
El exsecretario también pertenecía a una familia con presencia en la vida pública colombiana. Era hermano de Jairo Castellanos, senador de la República, y de Leandro Castellanos, exarquero de la selección colombiana de fútbol e Independiente Santa Fe, quien también se desempeña como concejal de Bogotá.
Lea también: Presunto intento de hurto cerca de Unicentro en Bogotá terminó con dos personas retenidas por la comunidad
Recompensas por información sobre el homicidio
Tras confirmarse el homicidio, las autoridades departamentales y municipales anunciaron recompensas económicas para obtener información que contribuya al esclarecimiento del caso. George Quintero, secretario de Gobierno de Norte de Santander, confirmó el fallecimiento del precandidato e informó que la Gobernación ofreció hasta 50 millones de pesos por datos que permitan ubicar y capturar a los responsables.
Por su parte, el alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, anunció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que facilite la identificación y captura de los autores materiales e intelectuales del crimen. Las dos administraciones buscan incentivar la colaboración ciudadana y fortalecer las labores de investigación de los organismos competentes.
La información recibida deberá ser verificada por las autoridades antes de incorporarse a las diligencias judiciales. Entre los aspectos que se busca esclarecer están la participación de cada uno de los atacantes, la posible existencia de personas encargadas de coordinar el homicidio y las circunstancias previas al ataque.
Explosión en el sector fronterizo de El Escobal
Horas después del asesinato, la situación de seguridad volvió a generar preocupación en Cúcuta por una explosión registrada en el barrio El Escobal, en inmediaciones del puente internacional Francisco de Paula Santander, que conecta a Colombia con Venezuela. La detonación ocurrió aproximadamente a las 6:23 a. m. del martes 27 de octubre.
En los primeros momentos circularon versiones sobre la posible utilización de un vehículo cargado con explosivos. Sin embargo, las inspecciones preliminares apuntaron a la detonación de una carga explosiva que habría sido colocada junto a un vehículo estacionado en la vía pública. Las características del artefacto y las circunstancias de su instalación deberán precisarse a partir de los análisis técnicos.
La explosión dejó al menos tres personas heridas, entre ellas un integrante de la Policía Nacional. Tras la detonación, residentes del sector y uniformados presentes en la zona ayudaron a atender a los afectados, quienes fueron trasladados en patrullas policiales a centros asistenciales cercanos.
La ubicación del incidente también generó preocupación por la cercanía de la institución educativa Padre Luis Variara, donde, según los reportes suministrados, había estudiantes menores de edad durante las primeras horas de la mañana.
Después de la detonación, unidades de la Policía Nacional y especialistas en antiexplosivos acordonaron el área para realizar inspecciones, descartar la presencia de otros dispositivos y recoger elementos materiales probatorios. Las autoridades también dispusieron la revisión de cámaras de seguridad y sistemas de videovigilancia de los alrededores, con el propósito de reconstruir los movimientos previos a la explosión e identificar posibles responsables.
La investigación deberá determinar quién instaló la carga, qué mecanismo se utilizó y cuál habría sido el objetivo del ataque. También será necesario establecer si existen antecedentes o elementos de prueba que permitan relacionar este hecho con otras acciones violentas registradas en la región.
Investigaciones para establecer si existe relación entre los ataques
Aunque el homicidio de Castellanos Serrano y la explosión en El Escobal ocurrieron con pocas horas de diferencia, la proximidad temporal no demuestra que exista una conexión entre ambos acontecimientos. Para establecer si responden a una misma dinámica criminal, las autoridades deberán contrastar las pruebas, las posibles motivaciones y la información obtenida durante las investigaciones.
En el caso del homicidio, las diligencias se concentran en reconstruir el ataque en el Anillo Vial Occidental, identificar a los responsables y establecer si el dirigente fue objeto de seguimiento. En cuanto a la explosión, las labores incluyen el análisis técnico del artefacto, la recolección de evidencia en el lugar y la revisión de los registros de videovigilancia.
Los dos hechos se producen en un contexto de preocupación por la seguridad en Norte de Santander, una región fronteriza que enfrenta desafíos relacionados con la movilidad de personas y vehículos, la actividad comercial y la presencia de estructuras criminales. De acuerdo con la información suministrada, durante el lunes 26 de octubre se contabilizaron 14 homicidios en distintas ciudades de Colombia, cifra que deberá contrastarse con los balances oficiales consolidados.
Ante los acontecimientos recientes, las autoridades mantienen operativos policiales y labores de investigación para esclarecer los hechos. Las recompensas anunciadas por la Gobernación de Norte de Santander y la Alcaldía de Cúcuta buscan facilitar la obtención de información que permita avanzar en los procesos judiciales.
Por ahora, los principales objetivos son identificar a los responsables del asesinato de Miguel Armando Castellanos Serrano, determinar las circunstancias de la explosión en El Escobal y establecer si existe alguna relación entre los dos episodios. Los resultados de las investigaciones permitirán precisar los móviles y establecer las responsabilidades individuales correspondientes.
Síguenos en Instagram y mantente informado de las noticias que están haciendo historia. ¡Construyamos juntos el debate sobre los hechos más significativos!













