A pocos días de que ruede el balón en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR) de la Isla de Margarita, el ambiente en el campamento de la selección Colombia femenina de mayores respira una mezcla de ilusión, exigencia y renovación. Con la mira puesta en consolidar el proyecto deportivo liderado por el director técnico Angelo Marsiglia y pulir las piezas de cara a los retos internacionales del ciclo mundialista, con el horizonte fijado en la Copa del Mundo de Brasil 2027, el combinado nacional cumplió con los espacios informativos previos al duelo amistoso de este próximo 10 de octubre.
Redactado por: Juan Nicolás Amaya Ortiz
En medio de una concentración marcada por la reciente llegada del grupo completo a territorio venezolano y los ajustes en la convocatoria por cuestiones físicas, dos voces se robaron los el protagonismo: la de la experimentada defensora Carolina Arias y la de la joven promesa Stefania Perlaza. Ambas futbolistas reflejaron el momento de transición armónica que vive el balompié nacional, donde la veteranía y el empuje de las nuevas generaciones conviven bajo una misma filosofía de trabajo.
El recambio generacional como estandarte
La presencia de jugadoras con recorrido y de talentos emergentes evidencia que el proceso de renovación en la selección absoluta no es un salto al vacío, sino una transición guiada. Para Carolina Arias, referente de jerarquía dentro del plantel, trabajar de la mano de Angelo Marsiglia implica entender que la disciplina colectiva está por encima de cualquier individualidad. «Somos más que 11 jugadoras», apuntó la experimentada zaguera, destacando que cada deportista posee características distintas, pero el objetivo inquebrantable es acoplarse al plan táctico del cuerpo técnico y poner siempre a la institución en primer lugar.

Por su parte, Stefania Perlaza vive este llamado con la ilusión intacta y la responsabilidad de absorber conocimiento. «El apoyo de las líderes es fundamental», reconoció la defensora, quien ve en esta convocatoria una oportunidad de oro para aprender de las futbolistas con mayor experiencia. Aunque su mente y sus sueños inmediatos también contemplan retos a nivel de clubes, como disputar la Copa Libertadores con el Deportivo Cali, Perlaza dejó claro que su concentración absoluta hoy reside en la Tricolor, consciente de que vestir esta camiseta representa un orgullo inmenso y un compromiso con el futuro del país.
Arias profundizó en su rol pedagógico dentro del grupo, señalando que una de sus misiones es contagiar a las recién llegadas de lo que significa la exigencia de una selección mayor y la atmósfera de una cita orbital. «Acoplarse no es fácil», reconoció, al tiempo que enfatizó que en los entrenamientos se debe dar el ciento por ciento, combinando la alegría del camerino con la seriedad que amerita la alta competencia para arropar y guiar a las nuevas generaciones.
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Mirada respetuosa hacia la Vinotinto y el desarrollo regional
Los duelos frente a la selección de Venezuela no son vistos a la ligera. Las jugadoras colombianas reconocen la complejidad de medirse ante un rival directo de área que, jugando en su propio territorio, «se va a jugar la vida». Más allá de alabar las virtudes del conjunto vinotinto, el plantel cafetero prioriza la confianza depositada en su propio proceso y en las directrices de Marsiglia, buscando afianzar una idea de juego que les permita mantener el pulso competitivo internacional.

Asimismo, las referentes del equipo aprovecharon el espacio para reflexionar sobre el momento histórico que vive el fútbol femenino nacional. Con la alegría aún latente por los importantes logros de las divisiones menores, destacando el trabajo del técnico Carlos Paniagua y el desempeño de la selección Sub-20, Arias no dudó en destacar a las nuevas camadas recordando “yo siempre lo he dicho, en Colombia tenemos las esmeraldas del futbol”. No obstante, la defensora fue autocrítica al señalar que, en comparación con potencias de otras latitudes, el desarrollo estructural de la disciplina en el país todavía muestra ciertos retrasos, aunque reconoció y agradeció el respaldo institucional que viene brindando la Federación Colombiana de Fútbol.
Con la convicción de que el balompié femenino colombiano está llamado a ser protagonista y que el sueño de alzar una Copa del Mundo no es una utopía lejana, el equipo nacional afina los últimos conceptos tácticos sobre el césped del CNAR. El primer examen de esta doble fecha FIFA se vivirá este sábado 10 de octubre a partir de las 5:00 p. m. (hora local), un fogueo de alta intensidad donde Colombia buscará plasmar en el terreno de juego la solidez de su presente y la promesa de un futuro brillante.
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